


No se muy bien cómo llamar a éstos pequeños seres de telita.
Surgieron así, sin más, no se muy bien de dónde ni cómo, pero poco a poco y con una altura de apenas un pulgar, me convencieron para que les fabricara un pequeño hogar de punto en el que algún niño o niña pudiera llevarlo del cuello a todas partes y llenarlo de mimos